El arte de funar

huevitos

Por @DaniEduVivar

Canibalismo intelectual

Es común referirnos al chileno como un personaje pillo, por lo general conservador, de baja estatura, bueno para comer masa y malo para la pelota. Y así como otras características, quizás más importantes de las que acabo de mencionar, encontramos una conducta que últimamente se ha ido dando con más fuerza, y es la de funar. A quién no le ha ocurrido o quién no ha presenciado el momento en que alguien, ya sea por envidia o Zeus sabrá por qué, intenta echar abajo el proyecto de otra persona con descalificaciones y minimizaciones.

 Espero no crean que le estoy poniendo mucho kétchup al completo, porque ni mayo le he puesto, pero para que vaya quedando claro les daré un ejemplo a continuación: Hace una semana me recuerdo conversando de este asunto con un amigo que se apasiona por la poesía, pero no suele publicar demasiados escritos a causa de malas experiencias, específicamente comentarios malintencionados, demoledores e incluso algunos ofensivos. Para poner a prueba mi teoría decidí plagiar un poema del gran Leopoldo María Panero, sin malas intenciones, sino para ver en las redes sociales si alguien se atrevería a cuestionar un escrito del español. Resultó que tal cual como lo esperábamos con mi amigo, no alcanzaron a pasar ni cinco minutos y ya vimos las primeras críticas destructivas, lo más entretenido fue que cuestionaban el fondo de la estructura del poema, casi comparándolo con el de alguien que aprende  a escribir con diccionario de sinónimos en mano.

 Así te vas dando cuenta que la única intención de esa gente es arruinarle el proyecto y el momentum a quién toma la iniciativa de crear o hacer algo que le apasiona. Eso sí, quiero dejar en claro que mi postura no tiene corazón de abuelita, pues obviamente, si alguien es aficionado por algo en lo que es un desastre no dudaría en ofrecerle una crítica, sin embargo, constructiva y alentándolo a seguir haciéndolo.

Todo esto trae un problema más grande consigo, pues si no estoy equivocado, estamos viendo una sociedad que en cierta medida se acerca a los psicótico, si lo vemos del punto de vista en que es una conducta hiriente y poco empática con el mundo interior del otro.

 Quiero decir que se tiene todo el derecho a no familiarizar con las composiciones ajenas, no obstante, es completamente desafortunado llegar a pensar que uno puede si quiera intentar desintegrarlas.

 Es por esto que se tiende a ver gente tan alejada de sus convicciones, con poca resiliencia y que ante el primer estímulo negativo se alejan de su pasión, ¡y qué es de un individuo que no disfruta de pasiones, qué es de la vida si no se hace, aunque sea de forma extraoficial o amateur, lo que uno disfruta!

 Es deprimente, pero las ganas de funar quizás vienen en gran medida proporcionadas por las frustraciones tempranas, del desaliento en la familia para que los niños exploten su potencial y sean felices. “Nunca vas a llegar a vivir de la música”, “deja de dibujar y estudia para que seas alguien en la vida”, dicen.

Si Van Gogh  o Einstein hubiesen nacido en esta época y en este mismo país no se en que se habrían convertido ¿Hipsters? ¿Trolls? Y es que nunca llegarás a ser nadie si no desarrollas tus virtudes, porque nunca llegaras a conocerte si no lo haces. Esta plataforma en sí, con su picardía y todo, es una gran muestra de lo contrario, lleno de gente que publica quizás sin tanta ambición o egocentrismo, sino que por la simple razón de desarrollar su pasión.

 Y va también para el pesimismo, pues todo tiene que ver con eso, con que es un común denominador querer un mundo mejor y más sano para vivir bordeando la felicidad, sin embargo, mientras no se tenga la mentalidad positiva de “se el cambio que quieres ver en el mundo” de Mahatma Gandhi o mientras no pongan en práctica los fundamentos que Ken Robinson explica en su libro “El elemento”, veo difícil que lleguemos a buen puerto. En fin, no cuesta tanto pensar con un poco de positivismo y ser más empático con nuestros amigos, conocidos, compatriotas y en especial, con la familia.

Para el que se preguntó cual era el poema de Panero, es “Los Inmortales” del libro “Poemas del manicomio de Mondragón”.

4 thoughts on “El arte de funar

  • 11/06/2013 at 10:21 am
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    Que cierto es esto, a mí se me ocurrió hacer una petición muy idealista y casi imposible y me taparon a groserías y demases (Y también hubo harta gente que apoyó, lo que me parecía esperanzador) cada vez que tengo ganas de hacer algo viene alguen a decirme los mil y un motivos de por que NO debo hacerlo… finalmente hago las cosas igual cuando son más fuertes que yo, pero hoy en día hay que tener cuero de chancho para eso. Ojalá algún día aprendamos a respetar transversalmente al ser humano sin distinción de raza, orientación sexual o género, el respeto es base para cambiar nuestra idiosincracia.

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  • 11/06/2013 at 5:09 pm
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    Y no lo más bizarro es que no se trata de una petición extrema de humanidad, sino que es acerca de poner la mínima expresión de empatía, que en este caso sería “no destruir algo solo porque no te gusta”.

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  • 11/06/2013 at 5:40 pm
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    Buenisimooo!! Una mirada critica e inteligente de algo tan comun para gente comun”!

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  • 13/06/2013 at 7:37 am
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    LO importante esta en buscar el origen de esta situación.Talvez es por la dura realidad que hemos vividodesde la formación de la Rèpublica.
    Son las características de ujn pueblo,mezcla español e indígenas,Los primeros hicieron mucho esfuerzo para abusar y prostituir a los últimos.
    Nada de esto justifica la forma de ser,pero hay que darle tiempo,y mucho,al tiempo para superarlo,
    Usando términos del importadas de allende los andes(funar),somo locos pero locos lindos, debemos poner nuestra mejor voluntad para superarlo.
    Un abrazo.-

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