El paradigma de las colas

colas 1972

Por @mefaltaelaire

No debe haber nadie en este país que no haya escuchado a la gente de derecha hablar sobre los horrores de los “1000 días negros” del gobierno de Allende y, dentro de esos horrores,  las colas  tienen un lugar privilegiado.  ¡Se llegan a sofocar contando lo horroroso que era tener que levantarse a las 5 de la mañana para conseguir un poco de aceite, un rollo de papel higiénico o un pollo!

Cada vez que tienen la oportunidad, vuelven con la misma cantinela, y cuando tratan de convencer a alguien de lo peligrosa  y apocalíptica que resulta la llegada de parlamentarios de izquierda al congreso, especialmente  comunistas, terminan su relato dantesco con la leserita de las colas. Creo que la tienen en la misma categoría que el cuco y el viejo del saco.

Pero ¿quién lo diría?  el paradigma de que  las colas son lo peor que le puede pasar a un país cayó, o al menos así parece, porque no se entiende de otro modo que el Gobierno de Excelencia las haya traído de vuelta. ¡Y lo hicieron solitos! Como buen gobierno de “excelencia”, no necesitaron que nadie les ayudara. Ni la CIA,  saboteando y financiando paros; ni grandes empresarios y gremios de transportistas ayudando al desabastecimiento, ni siquiera las lucas ni la propaganda de El Mercurio fueron necesarias.

Colas 2013Ahora no hay que hacer colas para obtener pan o pasta de dientes. Perfeccionaron el sistema. Usted hace una cola, ojalá desde el día anterior –puede llevar carpa, saco de dormir y comida, así es que no es tan terrible –  y si tiene suerte, a las 9 de la mañana del día siguiente le entregan un número. Sí, ahora la consigna es “alcanzar número”, lo que le da derecho a tener la ilusión de poder obtener pasaporte, cédula de identidad, una patente para un auto o quizás un certificado de defunción. ¿Se imagina si durante el gobierno de la UP en vez de un pollo le hubieran dado un vale por un pollo? Esto es algo así…

Y las colas están sólo empezando, porque una vez que termine el paro de los funcionarios municipales y se hayan acumulado millones de trámites sin hacer,  los ciudadanos vamos a tener que hacer largas filas para renovar los documentos de manejar, pagar un parte, sacar un permiso, etc., etc. 

Agréguele a eso las colas en los consultorios, el metro y  los paraderos del Transantiago y, por favor, no me diga que eso es herencia de los gobiernos de la Concertación, porque la derecha llegó al poder vendiéndole a la gente la pomada de que ellos sí eran capaces de hacer las cosas de manera diferente. La gente les creyó y votó por ellos.  

Y hablando de sofoco, recordé a la Sofofa, cuyos miembros también se ahogan cada vez que se habla de  feriados y copan  todos los medios de comunicación diciendo que el país se va a ir a la mierda si se agrega alguno y nos aterran con los doscientos millones de dólares que supuestamente le cuesta al país cada uno de esos días y la competitividad ,la cacha de la espada y la pata de la guagua… pero nos los he escuchado decir ni una sola palabra sobre cuánto pierde el país cuando miles de trabajadores tienen que pedir permiso cada día para tratar de hacer trámites de primera necesidad como los antes mencionados, y no un día, sino que día a día desde hace meses; cuando los turistas salen arrancando de Valparaíso que está sepultada bajo la basura; cuando los ciudadanos no pueden “emprender” porque no obtienen los permisos necesarios.

¿Cuánto pierde un país cuando instituciones históricamente respetadas como el INE o el SII pierden toda su credibilidad?

¿Cuánto pierde un país cuando se vuelve simplemente invivible para sus ciudadanos, porque un gobierno derrumba las pocas barreras de control que quedaban y nos entrega a las fauces insaciables del mercado?

Mejor no seguir.  Demos vuelta la pregunta y así la hacemos cortita  y vamos al hueso: ¿Qué ganó el país con este gobierno?

Personalmente, espero en unos años más poder contarles a mis nietos sobre los horrores de los “1200 días de Piñera” y capaz que ellos se queden sin dormir, muertos de miedo, cuando les relate la odisea que era vivir en esos días. Y en una de esas,  cuando llegue a la parte en que les cuento sobre las colas que había que hacer, también me falte el aire… 

3 thoughts on “El paradigma de las colas

  • 08/11/2013 at 9:54 am
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    En esos años las colas no eran tan terribles en mi ciudad, nunca tuvimos que hacerlas, ya que el almacenero no vendía para callado por la puerta, por lo demás estaba muy bien surtido, lo señores tenían todo muy bien guardado. Hoy las colas son por una gestión ineficiente y carencia de recursos … el gobierno piensa que con una bicoca de recursos se puede sacar adelante las cosas.

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    • 01/05/2017 at 12:54 pm
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      o sea que ; por que a usted le vendian para callado y no hacia cola el pais estaba bien… que chanta

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  • 08/11/2013 at 5:09 pm
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    Las Filas:
    Son un comportamiento social que describen primero respeto por el orden pero por sobre todo el sueño de éxito de todo empresario.. Una sobre demanda ante una oferta aparentemente escasa. Es decir habla de ganancias con costos muy bajos.
    El gobierno de derecha está tan acostumbrados a este principio, que ver filas no les produce gran inquietud ya que lo asimilan con el gordo dueño del supermercado que ve desde su oficina en altura como su única indignada cajera llega transpirar tratando de dar un buen servicio a la fila de indignados consumidores, para mantener su trabajo mientras todo el dinero que entra en esa caja será para pagar excentricidades ,evadir impuestos y sueldos.
    Este gobierno se ha destacado formidáblemente por no tener idea como enfrentar las demandas del pueblo y se esconde como caracol. Su ineficiencia se ha visto principalmente en Santiago pero cada vez que se ha extendido a regiones las explosiones han sido gigantes Calama, Aysen, Tocopilla por nombrar los más grandes.
    Llegaron al gobierno para hacer una pega que le encomendó el pueblo y una que le encomendó los empresarios. Solo una de estas a sido satisfecha y el gordo dueño del supermercado lo agradece. El resto esperaremos lo que viene “Cuando pase el temblor”.

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