El tomate

El tomate, esa maravillosa fruta americana -aunque lo usemos en preparaciones saladas- es un ingrediente habitual de muchas preparaciones alrededor del mundo.

Los españoles lo llevaron a Europa y hoy forma parte de algunas de las más clásicas recetas de grandes cocinas, como la italiana, por ejemplo.

El verano es la época ideal para cocinar con tomates, porque los encuentra baratos y madurados de forma natural, no en invernadero y con suerte tiene algunas matas plantadas o puede conseguirlos orgánicos, que son mucho más suaves, perfumados y sabrosos.

Hoy les compartimos dos recetas en que el tomate no es un ingrediente más, sino el absoluto protagonista. Como siempre, son fáciles de realizar y muy ricas. Que las disfruten.

 

Salsa de tomates y albahaca

Ingredientes

6 tomates grandes, muy maduros.

2 cucharadas de azúcar

Sal a gusto

Media taza de hojas de albahaca fresca

Un diente de ajo

2 cucharadas de aceite de oliva

1 cucharada sopera de mantequilla

Preparación

Pique los tomates en trozos no demasiado chicos y haga lo mismo con la albahaca.

Ponga en un sartén, ojalá de fondo grueso, el aceite de oliva, agregué los tomates, el azúcar, sal a gusto, la mitad de la albahaca y el ajo.

Cocine a fuego lento hasta que el tomate se vea cocido y tenga una consistencia parecida a una salsa pero sin que esté deshecho, entre 10 y 15 minutos aproximadamente. Apague el fuego y agregue la cucharada de mantequilla y el resto de la albahaca. Deje reposar y antes de servir prenda un par de minutos nuevamente el fuego.

Sirva con alguna pasta de su preferencia y, si se anima, sobre una polenta suave, queda maravillosa.

 

Tomates rellenos con quínoa y queso

Ingredientes

6 tomates maduros pero firmes

1 taza de quínoa cocida

1 pimentón rojo cortado en cuadritos chicos

1 cebolla cortada en cuadritos chicos

6 torrejas de queso (el de su preferencia, pero que se derrita bien)

10 hojas de albahaca picadas finamente

1 cucharada de azúcar

Sal y pimienta a gusto

Preparación

Ahueque los tomates y pique finamente la pulpa que extraiga de ellos. Agregue un poco de sal a cada tomate, adentro.

Saltee en un sartén con un poco de aceite la cebolla y el pimentón, agregue el tomate, la albahaca, sal y pimienta al gusto y el azúcar. Cocine a fuego lento unos cinco minutos más, o hasta que todo esté cocido y bien unido.

Vacíe la preparación a un bol y una vez que esté tibio agregue la quínoa. Rectifique la sal de ser necesario.

Rellene con esta preparación los tomates, poniendo una mitad de torreja de queso entre el relleno. Reserve el resto.

Lleve luego a horno medio previamente calentado, unos 15 a 20 minutos. Pasado ese tiempo, abra el horno y ponga a cada tomate la media torreja de queso reservada y hornear unos minutos más hasta que el queso esté gratinado.

Sirva caliente.

Nota: Puede sacarle el queso a la receta y quedará apta para veganos, e igual de rica. Y gratinarlos con panko o pan rallado.

 

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